Jugando Scrabble con pocas letras: El diagnóstico de Ricardo Hausmann (Centro de Desarrollo de la Universidad de Harvard) sobre el desarrollo chileno

Thursday, 16 August 2012

En su visita,  el Director de Centro de Desarrollo de la Universidad de Harvard, nos plantea un desafío: debemos elegir el camino por el cual queremos obtener el desarrollo económico estable, donde la diversificación productiva juega un rol clave.

 

El  jueves 9 de agosto, Ricardo Hausmann, Director de Centro de Desarrollo de la Universidad de Harvard, habló sobre la economía chilena en la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile en una conversación con el decano Manuel Agosín.

Usualmente cuando se le pregunta a economistas connotados sobre nuestra economía suelen idolatrarla, dando alusión al fabuloso crecimiento económico logrado en los últimos 30 años a pesar de las crisis económicas vividas. Por esta razón, no estamos acostumbrados a recibir críticas, y llamó la atención que el académico de Harvard mostrase un escenario complicado para el desarrollo y crecimiento de nuestra economía.

Hausmann comenzó reconociendo las cosas buenas de la economía chilena. Pero también planteó su visión sobre las políticas económicas en donde Chile no anda bien.  Su tesis es que para llegar a niveles de crecimiento económico alto y estable, los países requieren tener diversificación productiva y de alto valor agregado. Esto se logra a través de la acumulación de conocimiento productivo.  Se suele decir que los países desarrollados deben su exitoso desempeño al nivel de capital acumulado que poseen, o a altos niveles de inversión. Sin embargo esto no puede entenderse sin la existencia de cierto nivel de conocimiento productivo en el cuál invertir. Invertir es importante, pero deben existir ideas en las cuales hacerlo, y hoy Chile tiene pocas ideas, sostuvo el académico.

Para explicar la situación, Hausmann comparó esta situación con un juego de “Scrabble”, donde cada letra es un conocimiento productivo. Hay países que tienen muchas letras -países ricos-, y hay países que tienen pocas letras -países pobres. Los que tienen muchas letras pueden hacer más palabras y más largas, es decir pueden hacer muchos productos y más complejos.

Chile se encuentra en el caso de un país con pocas letras, es decir, puede hacer pocas combinaciones de letras, y lo poco que tiene es muy específico. Es como si tuviese letras “x” o “q” que son letras difíciles de usar en palabras.  Esto genera dificultades a la hora de enfrentar cambios en las reglas del juego. Si por ejemplo colapsara hipotéticamente el mercado mundial de salmones, los productores de salmón podrían pasar a producir otros mariscos, pero no desenvolverse en un sector económico más complejo que requiera una línea de producción y un sistema logístico más complejo.

Lo que ocurre con el mercado de salmones también pasa con las principales industrias exportadoras de Chile como la del cobre, de la fruta, del vino. Todas están vinculadas a la extracción de recursos naturales, producen productos de bajo valor agregado y con procesos productivos poco sofisticados. Lo que sugiere una vulnerabilidad de la economía chilena ante el precio de mercado de cada uno de estos, especialmente el cobre, que cuando sufran una baja comprometerá el crecimiento de la economía. En este contexto, la opinión de Hausmann es dolorosamente cierta, y es que un país como Chile necesita inevitablemente una política de diversificación productiva mucho más activa y con mayores niveles de recursos para avanzar hacia un desarrollo económico sostenido.

La crítica del académico de Harvard, no se detuvo en la falta de diversificación sino también resaltó una sobre-ideologización de cómo entender el desarrollo económico. Los mercados solos no funcionan, y para lograr diversificación productiva se requiere enfrentar enormes fallas de mercado que se deben en parte a problemas de coordinación. El mercado no puede funcionar si no es en coordinación con el Estado.

Hausmann en su visita nos plantea un desafío que es elegir el camino por el cual queremos obtener el desarrollo económico estable, donde la diversificación productiva juega un rol clave. Para lograr esto necesitamos de políticas dirigidas al desarrollo productivo de ciertas industrias. Donde la política industrial no puede ser vista como una única política, sino como parte de una reforma integral. Esta reforma involucra probablemente varios aspectos cómo la política industrial; un sistema de gestión pública de los recursos naturales; un sistema de  educación superior acorde con los desafíos del desarrollo del país.

Sin duda las palabras de Hausmann son un duro remesón para la economía Chilena, una verdad incómoda para quienes toman las decisiones en nuestro país.

 

Camilla Cea y Felipe Gajardo, Alumnos del taller “Tesis Pais”.

 

Ver video de la charla de Ricardo Hausmann aquí