Sobre la educación politécnica

Oscar Landerretche
La Tercera
Viernes, 14 Diciembre 2012

 

Es necesario crear una red de academias politécnicas públicas y gratuitas a lo largo del país, que adaptarían a Chile las mejores prácticas de educación técnica y vocacional.

Se reduce la oferta de cupos en carreras universitarias mientras sigue subiendo en carreras técnico profesionales. Los expertos dan causas de oferta y de demanda. La de oferta es la crisis del lucro en las universidades. Estas lo tienen prohibido, a diferencia de los institutos. Mientras más difícil sea hacer vista gorda al lucro en las privadas, éstas serán menos atractivas para el capital. Por el lado de la demanda, se cree que hubo un efecto demostración de las primeras generaciones universitarias masificadas sobre lo costosas, demorosas y poco rentables que son muchas carreras comparadas con opciones técnicas.

Al mismo tiempo, la educación media técnica se encuentra en crisis como resultado de su abandono, desconexión con la empresa y la educación superior. La capacitación sigue en los márgenes de la estrategia de desarrollo por su baja intensidad, calidad, densidad y su foco en trabajadores que ex ante son de mayor salario, empleabilidad y de empresas grandes. En los países con mejores prácticas, ambos sistemas fson parte central de sus modelos económicos. Hoy predomina la idea de ir reformando cada parte por separado. En mi opinión, este es un enfoque equivocado.

Un nuevo proyecto progresista debiera programar una reforma integradora de estos tres subsistemas educativos. ¿Por qué? Porque la educación técnica y de trabajadores es esencial para que la economía sea más diversificada, sofisticada, sustentable y equitativa. Hay que considerar, además, que con la crisis de la institucionalidad de acreditación es imposible imaginar una reforma que no tenga como eje una expansión del rol público y estatal.

Por eso, la idea shock de hoy es la creación de una Red Politécnica Pública que recupere el rol que el Estado perdió durante la dictadura, cuando se privatizó el Instituto Nacional de Capacitación Profesional (Inacap) y se alteró sustancialmente la misión del Departamento Universitario Obrero y Campesino, Duoc de la UC.

Se trata de crear una red de Academias Politécnicas públicas y gratuitas a lo largo del país, las que adaptarían a Chile las mejores prácticas de educación técnica y vocacional. Sus directorios incluirían empresarios regionales, trabajadores y directores internacionales invitados de los países a imitar. La misión debiera incluir una formación articulada con los proyectos de desarrollo productivo local, pero también con el desarrollo democrático y ciudadano que nos pena.

Las Academias ofrecerían “capacitación” de un modo modular, de modo que los estudiantes/trabajadores puedan, en el tiempo, completar profesiones. Los liceos técnicos deberán reformarse para mejorar, pero además para articularse con las Academias de modo que un cierto porcentaje de los mejores estudiantes tengan ingreso asegurado. Las universidades del Estado, incluyendo aquella en que yo trabajo, debieran establecer mecanismos de admisión especiales garantizados para quienes hayan recorrido un camino de excelencia en las Academias, creando oportunidades para completar carreras universitarias.

Ojo, que lo que estoy sugiriendo no es más que una adaptación del modelo de educación pública de California y Alemania. Nada más. Pero claro, para Chile, algo así sería, efectivamente, un shock.

Columna publicada en Diario La Tercera bajo el título "Idea shock 1: Politécnicos públicos"